La violencia intrafamiliar (VIF) es un fenómeno que afecta a miles de familias en Chile y que el Estado ha ido abordando con creciente rigurosidad a lo largo de los años. Si bien existe una Ley de Violencia Intrafamiliar de carácter civil (Ley N° 20.066), los actos de violencia al interior de la familia también pueden constituir delitos penales y ser perseguidos por el Ministerio Público. Conocer la distinción entre ambos regímenes y los derechos de las víctimas y los imputados es esencial para navegar este complejo escenario legal.
¿Cuándo la Violencia Intrafamiliar es un Delito Penal?
La Ley N° 20.066 sobre Violencia Intrafamiliar establece que, si el maltrato constitutivo de VIF reviste caracteres de delito —es decir, si los hechos encuadran en figuras penales del Código Penal u otras leyes— la causa debe ser conocida y sancionada por los Tribunales de Garantía y el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal, no por los Tribunales de Familia.
En términos prácticos, la violencia intrafamiliar se convierte en delito penal cuando los hechos constituyen:
- Lesiones (Art. 397 y siguientes del Código Penal): golpes, heridas u otras afectaciones físicas al cuerpo de la víctima.
- Amenazas (Art. 296 y siguientes): intimidaciones que generen temor fundado en la víctima.
- Delitos sexuales: violación, abuso sexual, acoso, entre otros, cuando ocurren en el contexto familiar.
- Homicidio o femicidio: los casos más graves, incluyendo el femicidio íntimo, que fue tipificado como figura penal autónoma por la Ley N° 21.212.
- Maltrato habitual (Art. 14 de la Ley N° 20.066): cuando el maltrato, sin necesariamente constituir lesiones graves, es reiterado y sistemático.
El Femicidio en Chile: Una Figura Penal Específica
La Ley N° 21.212 («Ley Gabriela»), publicada en 2020, amplió el concepto de femicidio en Chile más allá del femicidio íntimo —cometido por el cónyuge o conviviente— para incluir el femicidio cometido por cualquier hombre contra una mujer en razón de su género. Este delito tiene una de las penas más altas del sistema penal chileno: presidio mayor en su grado máximo a presidio perpetuo calificado.
El Proceso Penal en Casos de Violencia Intrafamiliar
Cuando se denuncia un hecho de violencia intrafamiliar con caracteres de delito, el proceso penal sigue las siguientes etapas generales:
- Denuncia: Puede realizarse en Carabineros, PDI, el Ministerio Público o directamente ante el Tribunal de Familia. La denuncia puede ser formulada por la propia víctima, un testigo o cualquier persona que tenga conocimiento de los hechos.
- Investigación: El Ministerio Público, a través de los fiscales, dirige la investigación con apoyo de la PDI. En casos graves, se pueden solicitar medidas cautelares urgentes como la prohibición de acercamiento o la detención del imputado.
- Formalización de la investigación: El fiscal presenta los cargos ante el Juez de Garantía en una audiencia donde se discuten las medidas cautelares aplicables al imputado.
- Juicio oral o procedimiento abreviado: Dependiendo de la gravedad del caso y los acuerdos procesales, la causa puede terminar en un juicio oral, en un procedimiento abreviado o en una salida alternativa como la suspensión condicional del procedimiento.
Medidas de Protección para las Víctimas
El sistema legal chileno contempla una serie de medidas de protección que pueden solicitarse de manera urgente para resguardar la integridad de las víctimas de violencia intrafamiliar. Entre ellas destacan:
- Prohibición de acercamiento del agresor a la víctima y sus hijos.
- Abandono del hogar común por parte del agresor.
- Prohibición de porte de armas.
- Retención de documentos de identidad del agresor en casos extremos.
- Asistencia obligatoria a programas terapéuticos o de rehabilitación.
Derechos del Imputado por Violencia Intrafamiliar
Aunque los delitos de VIF generan una comprensible presión social y emocional, el sistema penal chileno garantiza a toda persona imputada el derecho a un debido proceso. Esto incluye el derecho a ser representado por un abogado, a conocer los cargos que se le imputan, a presentar pruebas en su defensa y a un juicio justo. En algunos casos, las denuncias pueden ser falsas o exageradas, y es fundamental contar con un abogado penalista que pueda analizar los antecedentes y construir una defensa adecuada.
La Importancia de Contar con Asesoría Legal Especializada
Tanto si usted es víctima de violencia intrafamiliar como si enfrenta cargos en este contexto, contar con un abogado especialista en derecho penal y de familia en Chile es indispensable. Los casos de VIF son complejos porque involucran simultáneamente aspectos penales y de familia —la tuición de los hijos, las medidas cautelares, los bienes comunes— y requieren una estrategia legal integral.
En Guevara y Asociados contamos con profesionales con experiencia en asesoría legal en violencia intrafamiliar, tanto desde la perspectiva de la víctima como de la defensa del imputado. Nuestro equipo trabaja con confidencialidad, empatía y un profundo conocimiento del sistema legal chileno para proteger sus derechos en cada etapa del proceso.
Conclusión
La violencia intrafamiliar en Chile no es solo una problemática social: es un delito penal que el sistema persigue activamente. Conocer cuándo los hechos constituyen delito, cuáles son las penas aplicables y qué derechos tienen tanto víctimas como imputados es el primer paso para actuar correctamente. Si usted está viviendo una situación de violencia intrafamiliar o enfrenta cargos en este ámbito, no espere: consulte con un abogado penalista en Chile que pueda orientarle desde el primer momento.