Acuerdo de Unión Civil en Chile: ¿Qué Cambia Realmente al Firmarlo?

Cuando la Ley N° 20.830 entró en vigencia en 2015, mucha gente pensó que el Acuerdo de Unión Civil era simplemente una versión más simple del matrimonio. No es así. El AUC tiene sus propias reglas, sus propias ventajas y también sus propias complicaciones. Antes de firmarlo —o de ignorarlo— conviene entender bien qué es lo que uno está haciendo.

En términos simples: el AUC es un contrato entre dos personas que conviven y quieren que el Estado reconozca esa relación. Pueden ser parejas heterosexuales u homosexuales. Se firma ante el Registro Civil y desde ese momento genera derechos y obligaciones concretos.

¿Qué derechos te da el AUC?

Lo primero que la gente pregunta es sobre la salud y la herencia. Y tiene sentido, porque ahí es donde más se nota.

En salud, el conviviente civil puede ser carga del otro en FONASA o ISAPRE. Parece simple, pero para muchas parejas que llevan años juntas sin ese reconocimiento, es un cambio enorme. En previsión, si uno de los dos fallece y cumplía ciertos requisitos, el otro puede acceder a pensión de sobrevivencia.

En herencia, el cambio también es significativo. Antes del AUC, si tu pareja moría sin testamento, tú no recibías nada. Ahora, el conviviente civil es heredero. Ojo: no está en el mismo nivel que los hijos, pero sí tiene derechos sucesorios reconocidos por ley.

También existe el deber de ayuda mutua. Esto no es solo un enunciado bonito —tiene consecuencias legales reales en caso de separación o conflicto.

El tema del patrimonio: cuidado aquí

Esto es lo que más sorprende a la gente. Por defecto, el AUC funciona bajo separación de bienes. Eso significa que cada uno administra lo suyo, y al terminar el AUC, no hay división automática de lo que se acumuló durante la convivencia.

¿Es eso bueno o malo? Depende de cada situación. Para algunos es ideal. Para otros, especialmente si uno de los dos dejó de trabajar para cuidar el hogar o los hijos, puede resultar muy injusto. Por eso existe la compensación económica al momento de terminar el AUC —pero reclamarla no es automático, hay que pedirla y acreditarla.

También se puede pactar comunidad de gananciales al momento de celebrar el AUC. Muy poca gente lo sabe y casi nadie lo hace. A veces conviene, a veces no. Eso depende de la situación económica de cada pareja.

¿Cómo termina el AUC?

Más fácil que el matrimonio, eso sí. Puede terminarse de mutuo acuerdo mediante escritura pública o por voluntad unilateral —es decir, uno de los dos puede ponerle fin sin que el otro esté de acuerdo. Eso sí, debe notificarse al otro a través de notario o receptor judicial.

También termina si uno de los dos se casa (con el otro o con tercero), si se declara nulo, o si uno fallece.

AUC versus matrimonio: las diferencias que importan

Una cosa que genera confusión: el AUC no genera la presunción de paternidad que sí tiene el matrimonio. Si nace un hijo durante un AUC, no se presume automáticamente que el conviviente es el padre. Eso hay que establecerlo por otra vía.

Y el divorcio es más complejo que el término del AUC. En ese sentido, el AUC es más flexible. Pero el matrimonio entrega una protección patrimonial más amplia, especialmente bajo sociedad conyugal.

Antes de firmar (o de terminar), hable con un abogado

El AUC parece sencillo. Y en parte lo es. Pero tiene aristas patrimoniales y sucesorias que pueden tener consecuencias importantes años después. Mucha gente lo firma sin entender bien el régimen de bienes que están pactando, o termina el AUC sin saber que tenía derecho a compensación económica.

Un abogado de familia puede ayudarle a entender qué régimen le conviene según su situación, qué derechos tiene al momento de terminar la relación, y cómo proteger lo que ha construido durante la convivencia. En Guevara y Asociados atendemos este tipo de casos con dedicación y sin tecnicismos innecesarios. Si tiene dudas, conversemos.