Régimen de visitas en Chile: derechos y cómo regularlo

¿Qué es el régimen de visitas en Chile?

Cuando los padres de un menor se separan o divorcian, uno de los aspectos más sensibles que debe resolverse es el de la relación directa y regular —popularmente conocida como «régimen de visitas»— entre el progenitor que no tiene el cuidado personal del hijo y el niño o niña. En el ordenamiento jurídico chileno, este derecho está consagrado en el artículo 229 del Código Civil, que establece que el padre o madre que no tenga el cuidado personal del hijo tendrá el derecho y el deber de mantener con él una relación directa y regular.

Es importante entender que este régimen no es un «privilegio» del progenitor no custodio, sino ante todo un derecho del menor a mantener vínculos afectivos con ambos padres. La legislación chilena parte de la premisa de que el desarrollo integral del niño se favorece cuando puede relacionarse de manera continua y significativa con su madre y su padre, salvo que ello resulte perjudicial para su bienestar.

Tipos de régimen de visitas

En la práctica, existen distintas modalidades de régimen de relación directa y regular, dependiendo de las circunstancias de cada familia:

1. Régimen acordado por los padres: La forma más recomendable y menos traumática es que ambos progenitores lleguen a un acuerdo sobre los días, horarios y condiciones de las visitas. Este acuerdo puede formalizarse ante un notario público o a través de una mediación, y posteriormente ser aprobado por el tribunal competente para otorgarle fuerza ejecutiva.

2. Régimen fijado judicialmente: Cuando los padres no logran ponerse de acuerdo, cualquiera de ellos puede recurrir al Juzgado de Familia correspondiente para que sea el juez quien fije el régimen de visitas. El tribunal tomará en cuenta el interés superior del niño, considerando su edad, necesidades afectivas, distancia geográfica entre los hogares de los padres, entre otros factores.

3. Régimen supervisado: En casos donde existen antecedentes de violencia intrafamiliar, consumo problemático de sustancias u otros factores de riesgo, el tribunal puede establecer que las visitas se realicen en presencia de un tercero —ya sea un familiar, un profesional o en dependencias del propio tribunal— con el fin de proteger al menor.

¿Cómo se fija el régimen de visitas?

Para iniciar el proceso de regulación judicial del régimen de relación directa y regular, el padre o madre interesado debe presentar una demanda ante el Juzgado de Familia de la comuna en que reside el menor. Antes de llegar a juicio, la ley obliga a las partes a asistir a una audiencia de mediación familiar, donde un mediador certificado intentará facilitar el acuerdo entre los progenitores.

Si la mediación fracasa, el caso avanza a una audiencia preparatoria y luego a una audiencia de juicio ante el juez. Durante este proceso, el tribunal puede ordenar informes del Consejo Técnico del juzgado, evaluaciones psicológicas de los niños o informes sociales, todo con el fin de contar con la mayor información posible para resolver en el mejor interés del menor.

Al fijar el régimen, el juez suele considerar aspectos como: la edad y madurez del niño, la disponibilidad horaria de cada progenitor, la distancia entre los domicilios, los antecedentes de violencia intrafamiliar y la relación preexistente entre el padre o madre y el hijo.

¿Qué ocurre si no se cumple el régimen de visitas?

El incumplimiento del régimen de relación directa y regular —tanto por parte de quien obstaculiza las visitas como de quien las ejerce de manera irresponsable— tiene consecuencias legales serias en Chile. La Ley N° 20.680 (Ley «Amor de Papá») fortaleció la protección de este derecho e introdujo mecanismos más efectivos para garantizar su cumplimiento.

Si el progenitor custodio impide sistemáticamente las visitas del otro padre, el afectado puede solicitar al tribunal que apremie al infractor con multas o, en casos extremos, que se modifique el cuidado personal del niño. Por su parte, si quien ejerce las visitas no las cumple de manera reiterada e injustificada, el tribunal puede revisar el régimen establecido.

Es fundamental actuar con prontitud ante el incumplimiento y llevar un registro de las situaciones ocurridas, ya que esto servirá como evidencia ante el tribunal.

La importancia de contar con asesoría legal especializada

Los asuntos relacionados con el régimen de visitas y la relación directa y regular involucran no solo complejidades jurídicas, sino también aspectos emocionales muy delicados para toda la familia, especialmente para los menores. Por ello, contar con un abogado especialista en derecho de familia es fundamental para navegar este proceso de manera informada y estratégica.

Un abogado en Chile con experiencia en estas materias podrá asesorarle sobre la mejor forma de acordar o demandar el régimen de visitas, representarle en las audiencias de mediación y juicio, y velar porque los derechos tanto suyos como de sus hijos sean debidamente protegidos. Una asesoría legal oportuna puede marcar una diferencia significativa en el resultado del proceso y, sobre todo, en el bienestar de sus hijos.

Conclusión

El régimen de relación directa y regular es un derecho fundamental de los niños chilenos a mantener vínculos afectivos con ambos progenitores. Ya sea mediante acuerdo entre las partes o a través de una resolución judicial, lo más importante es que el menor pueda crecer con la presencia y el amor de su padre y su madre. Si usted enfrenta dificultades para acordar o ejercer este régimen, no dude en buscar asesoría jurídica especializada en derecho de familia en Chile. Actuar a tiempo puede proteger la relación con sus hijos y garantizar su bienestar a largo plazo.